Seis monólogos de película entrelazan vida, tragedia y poesía en el CCAM de La Castellana.


 

El teatro tiene la virtud única de convertir lo masivo en íntimo. Este fin de semana, la Sala de Conciertos del Centro Cultural de Arte Moderno (CCAM), en La Castellana, deja de ser un espacio convencional para transformarse en el epicentro de seis universos paralelos. Entre el viernes 22 y el domingo 24 de mayo de 2026, las luces se apagan para dar vida a “Seis monólogos de película”, una pieza donde las reconocidas actrices Thaís Sánchez, Nathaly Ordaz, Verónica Arellano, Ingrid Serrano Duque, Francis Romero y Ana Freitas asumen el reto de encarnar la complejidad de la condición humana, cobijadas por la cinematográfica pluma del maestro de la dramaturgia venezolana, Néstor Caballero.

La propuesta, lejos de ser una simple adaptación de guiones comerciales, redimensiona títulos icónicos de la cinematografía mundial (Nace una estrella, Manhattan, Cazadores del arca perdida, Muerte en Venezia, El Padrino y Cabaret) para situarlos en realidades descarnadamente cercanas, poéticas y, en ocasiones, dolorosamente locales.




Cuando el arte imita a la vida (y viceversa)

Los detalles y las pasiones que sostienen este montaje se dieron a conocer el pasado 12 de mayo, durante una emotiva rueda de prensa celebrada precisamente en la Sala Teatro del CCAM. En ese encuentro, el director Sebastián Falco, para quien regresar a los escenarios de Venezuela representa un vital "oxígeno", detalló cómo los libretos de Caballero trascienden las épocas y las ficciones originales.

Gracias a esa visión, el público que asiste a las salas este fin de semana se encuentra con una heroína en Cazadores del arca perdida que no busca tesoros arqueológicos, sino que lucha contra la crudeza de una tragedia natural (un deslave); mientras que las intrigas de El Padrino se reescriben al compás del asfalto y las vivencias de un barrio caraqueño. Por su parte, Cabaret se tiñe de nostalgia caribeña al son de un bolero, y Manhattan se sumerge en las cenizas del atentado terrorista a las Torres Gemelas.

Es precisamente en Manhattan donde el teatro y la realidad convergen de forma estremecedora a través de la piel de la actriz, periodista y productora Ingrid Serrano Duque. Convocada a asumir el papel en tiempo récord, Serrano confesó en la rueda de prensa a Radio Fe y Alegría Noticias el lazo íntimo e invisible que la ata a este texto: ella vivía en la capital estadounidense y amaba profundamente a Nueva York cuando ocurrió el fatídico ataque del 11 de septiembre de 2001.

"Uno de mis mejores amigos estaba en el World Trade Center y recuerdo ese momento como si hubiese sido ayer", rememoró conmovida la actriz ante los medios. "Interpretar Manhattan bajo la guía de Sebastián Falco y el texto de Néstor Caballero no es solo un reto profesional que abrazo con orgullo; para mí es, fundamentalmente, un regalo de la vida y de la actuación".

 


Una experiencia inmersiva de alto calibre

Quienes asistan a las funciones de este fin de semana serán testigos de una comunión perfecta entre la artesanía teatral y la innovación tecnológica. En el encuentro con los medios, Falco adelantó que la propuesta escénica se apoya en una infraestructura técnica de vanguardia cinematográfica: una pantalla de cine de alta definición, sonido envolvente, microfonía inteligente ajustada a las texturas de cada interpretación y un cuidado diseño de efectos sonoros y musicales. Todo esto diseñado para magnificar las emociones del espectador, pero —como subrayó el director— "sin perder jamás la esencia y la calidez del teatro vivo".

Para las intérpretes, el proceso creativo ha sido un viaje de introspección profunda. La actriz Ana Freitas describió el proceso como un camino de enamoramiento diario hacia personajes sumamente exigentes, cobijadas bajo una dinámica que se siente "en familia". En sintonía, Nathaly Ordaz celebró el espacio de los ensayos como "una gran clase de actuación", donde el intercambio técnico con la dirección permite el disfrute pleno que ahora demuestran sobre las tablas.

Catorce años de espera para un reencuentro necesario

Detrás del andamiaje de este proyecto se encuentra la sagacidad y el temple de la productora ejecutiva Jorgita Rodríguez, una mujer con más de tres décadas de trayectoria en el quehacer cultural del país. Rodríguez reveló el pasado 12 de mayo que el libreto de Caballero estuvo resguardado en sus manos durante 14 años, aguardando el momento idóneo y el pulso emocional exacto para ser llevado a la luz.

Acompañada de un riguroso equipo de arte encargado de contextualizar y vestir minuciosamente cada monólogo de acuerdo con su respectiva atmósfera y época, la productora definió los textos de Caballero como un despliegue de poesía armoniosa y humor sutil. "No buscamos la carcajada explícita y fácil, sino despertar esos momentos de humor suave que solo la sensibilidad de Sebastián Falco puede extraer de estas maravillosas actrices", afirmó Rodríguez. "Me comprometí con este montaje porque el alma me lo pidió; siento firmemente que el público venezolano merece un espacio para divertirse, pero también para conmoverse y sanar a través del arte".

Última oportunidad para la cita artística

La temporada en Caracas vive sus momentos culminantes, presentándose únicamente los días 22, 23 y 24 de mayo de 2026. Las últimas entradas para ser testigos de este hito escénico se encuentran disponibles en las taquillas del Centro Cultural de Arte Moderno (La Castellana) y a través de la plataforma Liveri.

Para beneficio del público del interior del país, la producción confirmó que, tras cerrar su ciclo en la capital, "Seis monólogos de película" iniciará una gira nacional, teniendo como primera parada oficial las emblemáticas e históricas tablas del Teatro Baralt de Maracaibo, en el estado Zulia.


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